Peces, Eva Baltasar
Tiene este libro, tan elogiado dentro y fuera de España —¿más fuera que dentro?— por su oscuridad, su exquisitez o su atrevimiento, tiene algo que a mi parecer lo hace más singular y más logrado: el acto de escritura (dolorosamente) consciente. Recuerda en este sentido al deslumbrante Hasta aquí todo va bien de Estela Sanchis , en cuanto a proceso simultáneo y entretejido de escritura y vida. Las otras virtudes que se le elogian quizá muestran defectos o vicios más o menos perdonables, sobre todo en comparación con las altas cotas alcanzadas en la trilogía conformada por Permafrost , Boulder y Mamut . Aquí la arquitectura de la trama vacila, el lenguaje cae por momentos en el fuego de artificio tan solemne y grandioso como forzado, las mismas fallas parecen contagiarse a la ortotipografía con errores abundantes y a veces incomprensibles. Sin embargo, creo que este libro se salva por esa reflexión constante sobre y desde la escritura con que empieza y termina, pues lo que aquí se pone...




